La cirugía refractiva es la técnica quirúrgica que permite
corregir ciertos defectos de refracción actuando sobre la curvatura
corneal o implantando lentes intraoculares; el objetivo es conseguir
una buena agudeza visual sin necesidad de usar gafas ni lentes de
contacto.
Las técnicas utilizadas son:
Implante de lentes intraoculares
Moldeo corneal con LASIK (Laser Assisted in Situ Keratomileusis)
Las lentes intraoculares son flexibles y se colocan a través de una pequeña
incisión (3 mm) practicada en la esclera. La lente se introduce plegada
hasta la cámara posterior (detrás del Iris) y se despliega sola cubriendo el
área visual. Es la intervención de elección en casos de miopía superior a
10-12 dp. No es necesario suturar con lo que es rara la aparición de
astigmatismos residuales. En los casos de miopía de más de 15 Dp. se puede
pensar en la posibilidad de extraer el cristalino para conseguir una bajada
de la graduación miópica en 15-18 dp. Pero el cristalino es la lente
fisiológica responsable del enfoque a las diferentes distancias, por tanto
al extraerla el ojo pierde toda capacidad de enfoque. Sin embargo, si hay
indicios de cataratas es la intervención de elección, se realiza con la
técnica de facoemulsificación; se destruye el cristalino con láser a la vez
que se va absorbiendo, dejando solo la cápsula posterior y se implanta la
lente intraocular. En este tipo de intervenciones el paciente necesitará
usar gafas para distancias intermedias y próximas ya que sus ojos han
perdido toda capacidad de enfoque.
La técnica LASIK es apropiada para corregir miopías hasta 10 dp.,
hipermetropías hasta 5 dp. y astigmatismos hasta 5 dp. todo dependiendo del
grosor corneal del que disponga el paciente y que será cuidadosamente medido
en el preoperatorio. La intervención consiste en levantar una lámina
superficial (Flap epitelial) y aplicar el láser excimer sobre la córnea
expuesta (estroma). Se producirá una ablación corneal dependiendo del número
de dioptrías que se quieran eliminar. A continuación se vuelva a colocar el
"flap" sin necesidad de suturar ya que cicatriza solo en unas horas. Si
fuera necesario una nueva intervención, sería posible levantar el mismo
"flap" sin volver a cortar en los primeros 6 meses. La intervención se
realiza bajo anestesia tópica (local con colirios) sin que el paciente note
dolor ni durante ni después de la cirugía. La visión es recuperada de forma
inmediata en las primeras horas y totalmente en los primeros días. No se
aconseja frotarse los ojos durante los primeros días tras la intervención ya
que existe el peligro de desplazamiento del "flap".
Durante el año 2000 en España se realizaron alrededor de 300.000
intervenciones de cirugía refractiva. De éstas el 92% fueron realizadas con
las técnicas de LASIK; el 3% con técnicas ICL (implante de lente
intraocular); el 5% con otras técnicas entre las que destaca la extracción
del cristalino con implante de lente intraocular.
Es necesario una serie de requisitos antes de realizar cirugía refractiva:
- Graduación estable al menos durante los tres últimos años.
- Edad en la que los riesgos de cambios de graduación sean menor, como es a
partir de los 24 25 años.
- Saber que no se opera la miopía, sino que lo que se elimina es la
graduación óptica. El ojo continúa siendo miope y necesita de revisiones
periódicas para control de la retina y demás estructuras.
- Disponer de un espesor corneal suficiente para realizar la ablación con el
láser sin dejar efectos secundarios como halos en las luces, nieblas, etc.
- Se debe realizar un exhaustivo examen precirugía para determinar la
viabilidad de la intervención así como el porcentaje de éxito de la misma.
El impacto social que ha producido la cirugía refractiva es debido a que
ofrece una independencia de los medios correctores (gafas, lentes de ctto.)
de las ametropías. Pero no hay que olvidar que se actúa sobre un tejido sano
( la córnea ) y que tiene sus riesgos, aunque escasos, como toda
intervención quirúrgica.
Los últimos descubrimientos en materiales de lentes de contacto también nos
ofrecen una alternativa con el uso prolongado (dormir con las lentes)
durante un mes, sin dañar el tejido corneal. |