Cuídelos y podrá confiar en ellos: más del 85% de la información que recibimos al conducir nos llega a través de la visión. Las consecuencias de un pequeño defecto visual también se pagan.
Por pequeño que sea el desajuste visual, este puede mermar nuestra capacidad de conducción y aumentar así el riesgo de accidente. No se deje deslumbrar.
En este caso el problema visual viene provocado por los otros coches. Para evitar molestias existen lentes especiales para la conducción. Su óptico-optometrista le aconsejará sobre las mismas.
Cuando conduzca, tome precauciones. Asegúrese una conducción segura utilizando gafas o lentes de contacto y acudiendo a revisiones anuales o bianuales. En cualquier caso, el tratamiento dependerá de la edad del conductor y de su defecto visual.
Importante
Si es usted conductor, recuerde: una buena conducción depende de una buena visión. |