
14 Ago Experiencia de una Cooperante en República Dominicana
Os dejamos con una carta de una de las profesionales que forman parte de nuestro grupo. Un placer contar con ella y que comparta su experiencia.
Primero que nada, me gustaría dejar aquí constancia de mi más sincero agradecimiento por la oportunidad que se me ha brindado por parte de la Universidad de Valencia, promotora del “Operativo Visión Dominicana 2012” de participar en dicho proyecto, prestar mis modestos conocimientos como optometrista a una sociedad, en la que sin entrar en las causas, adolecen de un deficiente sistema de salud pública y de unas infraestructuras médicas claramente insuficientes para garantizar un óptimo estado de salud para la población.
Formación. Pasando consulta.Se podría decir que quién ha participado activamente en algo semejante es muy posible que cambie la óptica con la que se mira el mundo en adelante, cosa que con toda sinceridad me ha ocurrido a mí misma.
Antes de comenzar con una breve y sucinta narración de todo lo ocurrido en la localidad favorecida con el desarrollo del proyecto ya mencionado, igualmente me gustaría hacer una referencia a la colaboración inestimable de gran cantidad de gafas, vía donación recibida en mi persona, para trasladar allí, por parte de “Natural Optics Vermas” para colaborar con el proyecto y más directamente con las personas allí necesitadas. De esta manera me hago eco y recojo las gracias de todas las personas a las que han sido destinas dicho material donado por “Natural Optics Vermas”; no siendo nunca suficiente, siempre es de agradecer sin más paliativos cualquier ayuda recibida.La localidad destinataria de tal proyecto continúa siendo Consuelo, perteneciente a la provincia de San Pedro de Macoris situada en el extremo sureste de la isla.
Después de un largo viaje desde España a Santo Domingo y desde allí hasta Consuelo el cansancio se hacía evidente; pero no es menos cierto, que las ganas, la emoción y podría decir que hasta la incertidumbre con lo que allí me podría encontrar era innegable.
Al otro día, el trabajo comenzó inmediatamente revelándose de inmediato las carestías ya mencionadas más arriba. Antes de comenzar a ejercer mi labor como optometrista fuimos varias las personas del operativo que destinamos parte de las horas de ese mismo día a organizar, ordenar y registrar todo el material donado por los diferentes organismos participantes en el proyecto.
Como he dicho ya el trabajo no sólo comenzó desde el primer día sino que éste exigía una plena dedicación durante casi todo el día, añadiendo además que atendía y atendíamos a muchas más personas de lo que casi con seguridad nunca atenderemos en nuestro país y ni decir tiene que con menos infraestructuras sanitarias.Decir, que inmediatamente se me reveló ante mis ojos que el proyecto no sólo consistía como suele ser lo usual el prestar ayuda directa a un sector de la población desfavorecida; nada de eso. En mi opinión, dicho proyecto tiene mayor valía por intentar dejar unas bases cimentadas para dejar en el lugar un centro sanitario optométrico.
Para ello, llevan meses formando a personal nativo para que cumplan esta función una vez el proyecto acabe, y así poder continuar ellos mismos con tal tarea.Aún con todo, es importante el distinguirse por su valía el que la formación del personal nativo se ha hecho desde la perspectiva de dar la oportunidad a personas que en algún momento de su vida han estado en clara situación de riesgo.
Para finalizar, me gustaría dejar aquí constancia nuevamente de que ha sido una experiencia muy grata, personal y profesionalmente. A continuación y aceptando el mundo tal como es, pediría desde aquí que otros compañeros de profesión se involucrasen activamente en este y en otros proyectos de este tipo; ya que dada nuestra formación y cualificación, y debido a su poco desarrollado sistema educativo, no cuentan con personal capacitado para estos menesteres.PAULA CAMPUZANO TENA
Nº COLEGIADO 20450