31 Jul Vistas increíbles desde el cielo.
¿Cuántas fotos hemos hecho desde lo alto de un monumento?
¿Cuántas veces miramos por la ventanilla del avión cuando estamos de viaje?
¿No creéis que sería curioso ver por una vez como si fuéramos pájaros?
Con este buen tiempo y en plenas vacaciones o asomando a la vuelta de la esquina, hoy os dejamos con este post fresco y lleno de curiosidades. Nuestros ojos son las puertas a las maravillosas vistas que la naturaleza nos ha regalado, a las obras realizadas por las manos del hombre, a los colores, a las formas curiosas…
La vista aérea es de las mejores para apreciar bonitos paisajes y curiosidades que la naturaleza ha construido y que nosotros relacionamos con objetos de nuestro entorno y que forman parte de nuestra vida cotidiana.
Mirad que isla de coral hay en Queensland, Australia, y que corazón más bonito forman los árboles de Nueva Caledonia, en Francia.
Los animales a veces parecen en movimiento aunque en realidad estén parados y aunque no sean animales reales. ¿No os recuerda a un animal cuadrúpedo corriendo por el monte? ¿Y que nos decís de la serpiente que se desliza por la hierba?
El “árbol de la vida” situado en el Parque Nacional de Tsavo de Kenya, nos gusta porqué nos recuerda a algo muy próximo a nosotros, un ojo. Es el área protegida más extensa del país, tiene 21.000 quilómetros cuadrados y en 1948 fue declarado Parque Nacional. Fue bautizado como “Árbol de la Vida” ya que los animales de la sabana aprovechan sus hojas y su sombra para tomarse un descanso y alimentarse en sus largos paseos bajo el sol.
Pero la naturaleza no siempre nos deja identificar sus formas y colores con algún objeto de nuestro alrededor, aunque basta una combinación de colores y formas para que el cuadro abstracto que nos regala sea igual de impresionante.
Los distintos tipos y colores de arena también nos dejan paisajes curiosos como los siguientes, formas que se repiten de tal manera que parecen texturas repetitivas hechas expresamente.
La costa de Kamchatka (Rusia) presenta este aspecto cuando los témpanos de hielo son movidos por las corrientes de agua y viento. El 15 de marzo de 2012, un tripulante de la Estación Espacial Internacional realizó esta fotografía durante una de sus expediciones.
El hombre también deja huella desde el cielo, a través de construcciones planificadas y repetitivas que forman curiosas texturas lineales. Algunos de estos ejemplos son las casas inglesas cerca del Parque Olímpico de Londres, los coordinados granjeros de Tangara da Serra en Brasil y la población del este de Caracas en Venezuela.
Para terminar, os dejamos con este gigantesco pie, ¿se parece a los nuestros, o quizás más al de algún animal?
Esperamos que hayáis disfrutado de las vistas igual que ¡esperamos que lo hagáis del verano!